sábado, 29 de agosto de 2009
...PUNTOS SUSPENSIVOS...
Frente a la idea de término que comporta el punto final, estos puntos suspensivos implican suspensión, pero no acabamiento. Los puntos suspensivos abren un espacio para mantener, ad marginen. Aquí se sitúa a partir de ahora el Club de Lectura, ya sin nombre ni auspicios oficiales, en estos malos tiempos para la lírica. El poder ha podido acabar con las formas visibles, pero no con los lazos invisibles que se han formado en estos años.
Nota: El libro de septiembre ya está disponible en la Biblioteca. El jugador, de Fedor Dostoievski, cerrará el ciclo de reuniones oficiales. Fecha y hora: jueves, 24, a las 21:00 h. (hemos cambiado el viernes por el jueves por compromisos de algunos socios).
viernes, 14 de agosto de 2009
PUNTO FINAL
Este club de lectura se creó (si mal no recuerdo) allá por el año 2004, de la mano de una compañera de la Red de Bibliotecas de San Roque. Yo asistía como socio al tiempo que trabajaba como monitor en el Punto de Lectura de San Enrique. A finales del año 2006, me propusieron hacerme cargo de la coordinación del club. Para mí fue un placer aceptar esa responsabilidad.
Siempre he amado la lectura, y la oportunidad de hablar sobre un libro con otras personas me ha parecido siempre una de las actividades de comunicación más estimulantes que existen. Compartir una lectura es volver a leer y prolongar la vida del libro en nuestras mentes y corazones, ampliar la visión que nos ha dejado la lectura de la obra, conocer otras perspectivas, otras luces diferentes que iluminarán el paisaje de lo leído.
En estos casi tres años, he intentado aportar al club una serie de ideas en torno a la manera de aproximarnos a la lectura del libro, a su análisis y comprensión, al tiempo que buscaba la mayor ecuanimidad posible en la selección de títulos y reservaba algún espacio para otros autores que consideraba de interés. Pero sobre todo, intenté crear un clima de comunicación en el que todos los miembros se sintieran a gusto, escuchados. Espero haberme aproximado a este ideal.
Lamentablemente, a día de hoy, me veo en la triste obligación de comunicar la suspensión de todas las actividades del Club de Lectura de la Red de Bibliotecas de San Roque. El motivo, para los que no lo conozcan, es que el actual equipo de gobierno, con el Sr. Alcalde, Don Fernando Palma, a la cabeza, ha decidido no renovar los contratos de los auxiliares de biblioteca que trabajamos a media jornada. Es decir, a partir de octubre, quedaré, junto con dos compañeros más, desvinculado de la Biblioteca. La crisis económica supone situaciones como ésta, que por regla general lleva a los políticos a tomar decisiones drásticas siempre en el campo más débil y para ellos más prescindible: la cultura.
Así pues no me queda más que despedirme de todos aquellos que a lo largo de estos años me han acompañado en esta estimulante aventura, esperando no perder el contacto con ellos. Muchas gracias a todos por vuestra presencia y vuestra participación. Y un fuerte abrazo.
Fram Ramírez.
Siempre he amado la lectura, y la oportunidad de hablar sobre un libro con otras personas me ha parecido siempre una de las actividades de comunicación más estimulantes que existen. Compartir una lectura es volver a leer y prolongar la vida del libro en nuestras mentes y corazones, ampliar la visión que nos ha dejado la lectura de la obra, conocer otras perspectivas, otras luces diferentes que iluminarán el paisaje de lo leído.
En estos casi tres años, he intentado aportar al club una serie de ideas en torno a la manera de aproximarnos a la lectura del libro, a su análisis y comprensión, al tiempo que buscaba la mayor ecuanimidad posible en la selección de títulos y reservaba algún espacio para otros autores que consideraba de interés. Pero sobre todo, intenté crear un clima de comunicación en el que todos los miembros se sintieran a gusto, escuchados. Espero haberme aproximado a este ideal.
Lamentablemente, a día de hoy, me veo en la triste obligación de comunicar la suspensión de todas las actividades del Club de Lectura de la Red de Bibliotecas de San Roque. El motivo, para los que no lo conozcan, es que el actual equipo de gobierno, con el Sr. Alcalde, Don Fernando Palma, a la cabeza, ha decidido no renovar los contratos de los auxiliares de biblioteca que trabajamos a media jornada. Es decir, a partir de octubre, quedaré, junto con dos compañeros más, desvinculado de la Biblioteca. La crisis económica supone situaciones como ésta, que por regla general lleva a los políticos a tomar decisiones drásticas siempre en el campo más débil y para ellos más prescindible: la cultura.
Así pues no me queda más que despedirme de todos aquellos que a lo largo de estos años me han acompañado en esta estimulante aventura, esperando no perder el contacto con ellos. Muchas gracias a todos por vuestra presencia y vuestra participación. Y un fuerte abrazo.
Fram Ramírez.
sábado, 18 de julio de 2009
UN LIBRO DE CABECERA PARA NIÑOS MAYORES.

Encantador. Este es el adjetivo que merece el libro de Antoine de Saint-Exupéry. Un libro que destaca de entre el resto de la producción del autor por su carácter onírico, simbólico. No parece baladí que lo escribiera tras un aterrizaje forzoso en el desierto, donde tuvo que pasar (junto con su compañero) varios días con escasez de alimentos y sólo algo de vino por bebida. La dureza de las condiciones les provocaron alucinaciones. Y este libro tiene el sesgo de estar escrito como una iluminación, un relámpago conciso que bajo la forma de un cuento explica de manera comprensible el ABC básico de como afrontar la vida. Aunque siempre se haya tratado de etiquetar esta lectura como infantil, lo cierto es que es un libro que leído con el tiempo resulta mucho más clarificador. Su sencillez aparente esconde una sabiduría básica pero de un sentido común irrebatible. Y por encima de todo, lo que me parece que hace de él un libro a tener en cuenta es que es encantador sin ser ñoño, y que se puede leer varias veces a lo largo de la vida, extrayendo siempre algo.
miércoles, 24 de junio de 2009
PARA ESTE VERANO...
Para aliviar las horas y refrescar el lento segundero del verano, algunas propuestas y recomendaciones para los lectores del club :
(Nota: las recomendaciones que están disponibles en la biblioteca pública, están indicadas con el término Biblioteca bajo el comentario)
Duro, gris, un libro cincelado en piedra angulosa. Un escritor enorme.

Encantador, como si conversaras con el autor. Especialmente recomendado a los amantes de la cultura y la comida japonesa.
Biblioteca.

Hilarante, lúcido, inteligente. Un propuesta fresca y sólida de un autor a seguir.
Biblioteca.

Metaliterario e ingenioso. Una historieta que dignifica la incipiente carrera de su autor.

Este número es la consagración de un equilibro entre fondo y forma. Mignola alcanza su poética más redonda. Maravilloso color.
Biblioteca.

Una película para este verano. Intriga y política con un look al viejo estilo. Ben Afleck con varios kilos menos, Rusell, con varios más.

(Nota: las recomendaciones que están disponibles en la biblioteca pública, están indicadas con el término Biblioteca bajo el comentario)
Duro, gris, un libro cincelado en piedra angulosa. Un escritor enorme.
Encantador, como si conversaras con el autor. Especialmente recomendado a los amantes de la cultura y la comida japonesa.
Biblioteca.

Hilarante, lúcido, inteligente. Un propuesta fresca y sólida de un autor a seguir.
Biblioteca.

Metaliterario e ingenioso. Una historieta que dignifica la incipiente carrera de su autor.

Este número es la consagración de un equilibro entre fondo y forma. Mignola alcanza su poética más redonda. Maravilloso color.
Biblioteca.

Una película para este verano. Intriga y política con un look al viejo estilo. Ben Afleck con varios kilos menos, Rusell, con varios más.

domingo, 24 de mayo de 2009
PRIMERA PARADA EN EL TRAYECTO DEL CIRCULAR 07.
Los asistentes a esta primera reunión en la que tomamos el pulso a la lectura del mes, manifestaron en su mayoría su perplejidad y, digámoslos, desagrado, respecto a la lectura de Circular 07. Maticemos. Humberto explicaba que había disfrutado con pasajes que le parecían brillantes y que le provocaban la sensación o el deseo de seguir profundizando en ese mismo sentido, pero se encontraba con que el pasaje terminaba brúscamente dando paso a otro pasaje totalmente distinto en forma y contenido, lo cual le producía una sensación desagradable; la imagen sería como viajar por una autopista llena de badenes. En un sentido similar se expresaron Eduardo y Conchi. Manuel enunció una serie de cuestiones que por un lado explican el rechazo del lector tradicional, es decir, el acostumbrado a una narración con un desarrrollo lineal, una fluidez notable y sin interrupciones, estructuras convencionales de argumento, nudo y desenlace; y por otro lado, propuso nuevos posicionamientos respecto de esta literatura fragmentada y sincopada para permitir que el lector disfrute de su lectura. La correspondencia sería algo así como ver la televisión y hacer zaping cada cierto tiempo de una manera aleatoria. Por tanto, Manuel propone una lectura no lineal del libro, sino una lectura aleatoria, saltando atrás y adelante según el capricho del lector. Tanto más oportuno en este caso, en el que no parece entreverse ninguna intención en la disposición de los fragmentos que componen el caleidoscopio textual de formas y contenidos múltiples encerrados en el círculo de la ciudad.
De esta reunión se desprenden una serie de cuestione que, estoy seguro, serán muy interesantes para plantearle al autor, en torno a las estructuras narrativas, la fragmentación, la convivencia contigüa de géneros y estilos, etc. , en fin, que aunque una lectura no nos agrade (lo cual no tiene por qué ser una condición), siempre, siempre, aprenderemos algo, y esto tenemos que tenerlo siempre muy presente, porque a veces no es el fin del acto el placer, sino el conocimiento de lo diferente, la ampliación de nuestros límites mentales, al menos, por un tiempo y en un caso determinado, aunque luego cada cual vuelva a sus coordenadas favoritas.
De esta reunión se desprenden una serie de cuestione que, estoy seguro, serán muy interesantes para plantearle al autor, en torno a las estructuras narrativas, la fragmentación, la convivencia contigüa de géneros y estilos, etc. , en fin, que aunque una lectura no nos agrade (lo cual no tiene por qué ser una condición), siempre, siempre, aprenderemos algo, y esto tenemos que tenerlo siempre muy presente, porque a veces no es el fin del acto el placer, sino el conocimiento de lo diferente, la ampliación de nuestros límites mentales, al menos, por un tiempo y en un caso determinado, aunque luego cada cual vuelva a sus coordenadas favoritas.
domingo, 17 de mayo de 2009
VICENTE LUIS MORA ESTARÁ EN EL CLUB DE LECTURA. VIERNES 5 DE JUNIO DE 2009.



Vicente Luis Mora (Códoba, España, 1970) es Director del Centro del Instituto Cervantes en Alburquerque (New Mexico, USA). Licenciado en Dercho y con estudios en Filosfía Pura, realiza en la actualidad su doctorado en Literatura Española Contemporánea, con una tesis sobre disolución del sujeto en narrativa y poesía. Ha publicado el libro de relatos Subterráneos (DVD, 2008), la novela en marcha Circular 07. Las afueras (Berenice, 2007) y los ensayos Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual (Bartleby, 2006), Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo (Fundación José Manuel Lara, 2006) y La luz nueva. Singulariddes de la narrativa española actual (Berenice, 2007). Asimismo, ha publicado varios poemarios, el último de los cuales es Construcción (Pre.Textos, 2005). Su última publicación es Pasadizos. Espacios simbólicos entre arte y literatura (Páginas de Espuma). Ejerce la crítica literario en revistas como Ínsula, Quimera, Mercurio, Archipiélago, Clarín y Cuadernos del Sur. Ha recibido diversos premios en narrativa, poesía y ensayo y está seleccionado en más de 30 antologías de verso y prosa. Su blog (enlazado en este otro) es un referente en la web para los amantes de la literatura y la cultura en general.
lunes, 11 de mayo de 2009
DISEÑO ITALIANO DE INSPIRACIÓN JAPONESA.
Seda, suave como la seda, no fué del todo el debate, porque al contrario de lo que su título inspira, el libro de Baricco genera, generó y generará dialécticas encendidas en todo foro donde se hable de él.
Mi experiencia personal con este libro es ejemplo de la misma confrontación generalizada de opiniones. Cuando lo leí hace unos años, me encantó a todos los niveles. Cundo lo he vuelto a leer, me ha parecido un yogur light. Qué ocurre con Seda.
Formalmente me encanta, es de una fluidez en su sintaxis, tan poético el sonido interior de su prosa como "música blanca". Esos capítulos tan cortos, como una especie de haikus orientales. Tan bellas sus descripciones, tan singulares sus personajes. Tan agradable en general. Dicen que leída en francés es aún más poética que en su lengua de origen, el italiano.
La historia es la historia de una seducción. Un hombre casado, de carácter pasivo y pusilánime, descubre en un viaje de negocios a Japón a una mujer de rasgos no orientales que lo seduce de inmediato. Se establece una relación no carnal entre ambos, pero sí obsesiva, al menos para el protagonista. Dos de los personajes secundarios más importantes de la trama, el empresario y la esposa del protagonista, sospechan algo. El nudo se alcanza cuando a pesar de las condiciones de guerra en Japón, el protagonista insiste en volver a viajar allí, sin necesidad, para seguir con el negocio de la importación de huevos de gusano, aunque en realidad su motivo secreto es volver a ver a la extraña joven de sus pensamientos. El desenlace es ciertamente inesperado, pues es la esposa del protagonista la que se revela como la interventora en una trama en la que una carta parece poner fin a las ansiedades del hombre en cuestión. No es pues, una historia épica, sino un asunto de carácter romántico, íntimo, casi anecdótico, una seducción en el sentido más probable que nos enseña Baudrillard en su magnífico De la seducción.
Mientras miles de lectores en Europa y el resto del mundo han disfrutado y aclamado Seda como un libro extraordinario, otros tantos lo han criticado como producto superficial, con un forma muy cuidada y un descuidado o ausente contenido. Seda no muerde, al menos en el sentido en que muerde Kafka, o Musil, o Cortázar o McCarty. Más bien acaricia, y lo hace como describe su prosa la caricia de la seda, era como si tuvieras la nada entre las manos. Esa es la sensación más exacta con la que puedo describir mi última lectura de este libro, algo tan sutil y liviano, tan transparente y vacío. Como un polo de hielo, refresca y no alimenta, no engorda. No se puede ser severo con Seda. También hacen falta este tipo de productos, aunque sean más diseñados que escritos.
La historia es la historia de una seducción. Un hombre casado, de carácter pasivo y pusilánime, descubre en un viaje de negocios a Japón a una mujer de rasgos no orientales que lo seduce de inmediato. Se establece una relación no carnal entre ambos, pero sí obsesiva, al menos para el protagonista. Dos de los personajes secundarios más importantes de la trama, el empresario y la esposa del protagonista, sospechan algo. El nudo se alcanza cuando a pesar de las condiciones de guerra en Japón, el protagonista insiste en volver a viajar allí, sin necesidad, para seguir con el negocio de la importación de huevos de gusano, aunque en realidad su motivo secreto es volver a ver a la extraña joven de sus pensamientos. El desenlace es ciertamente inesperado, pues es la esposa del protagonista la que se revela como la interventora en una trama en la que una carta parece poner fin a las ansiedades del hombre en cuestión. No es pues, una historia épica, sino un asunto de carácter romántico, íntimo, casi anecdótico, una seducción en el sentido más probable que nos enseña Baudrillard en su magnífico De la seducción.
Mientras miles de lectores en Europa y el resto del mundo han disfrutado y aclamado Seda como un libro extraordinario, otros tantos lo han criticado como producto superficial, con un forma muy cuidada y un descuidado o ausente contenido. Seda no muerde, al menos en el sentido en que muerde Kafka, o Musil, o Cortázar o McCarty. Más bien acaricia, y lo hace como describe su prosa la caricia de la seda, era como si tuvieras la nada entre las manos. Esa es la sensación más exacta con la que puedo describir mi última lectura de este libro, algo tan sutil y liviano, tan transparente y vacío. Como un polo de hielo, refresca y no alimenta, no engorda. No se puede ser severo con Seda. También hacen falta este tipo de productos, aunque sean más diseñados que escritos.
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